ACTO DE GRADUACIÓN   2009

Mensaje de los alumnos: En español: Melanie Castillo, Oscar Duarte

 


"Para toda cosa hay un tiempo..." Tiempo para sembrar y tiempo para recoger, tiempo para llorar y tiempo para reír, tiempo para decir hola y tiempo para decir adiós...  

En la mañana del 10 de enero de 1996 más de 90 alumnos comenzaron lo que primero parecía sólo un sueño de sus papás. Con el tiempo este sueño se convirtió en nuestra propia meta,  y hoy es una realidad. Los obstáculos han sido sobrepasados y las metas han sido cumplidas. El Austriaco nos llenó  y nos marcó con su esencia, con todas esas características y actividades que lo hacen único y diferente.

Al pasar los años, sonreiremos al recordar lo que era llegar a casa con los zapatos llenos de arena, los pantalones rotos, levantadas de faldas, juegos en el avioncito, y el gran esfuerzo de poder concluir el difícil pasamanos, o ser de los más valientes para estar sobre la jirafa o el elefante…

Y con esfuerzo llegamos a la Primaria. Quién podrá olvidar la emoción de cambiar de lápiz a pluma, la preocupación porque nos firmaran la libreta, el escondernos en los closets, los bailes de fin de año, la ilusión de recibir corazones en el Día del Cariño y la primera Semana Rural… las primeras fiestas, los primeros novios, en fin…

Con el tiempo fuimos avanzando, aunque en el camino,  algunos amigos tomaron otras rutas.  Nuestros intereses cambiaron, pero aún así, más que 4, 3 ó 2 secciones, nos convertimos en una verdadera familia, capaz de sobrellevar juntos los retos que traía consigo el camino hacia la Secundaria. Algunos encontraron el amor entre los pasillos, amigos de verdad y hasta hermanos, pero definitivamente todos hemos dejado huella, no sólo en cada uno de nosotros, sino en la historia del colegio.

V bachillerato fue uno de los mejores años, Maturareise, el viaje más esperado, los días más alegres… ¡y quién de aquí lo podrá negar! Y, finalmente, la noche de gala, mujeres de blanco, elegantes caballeros…  y el inolvidable vals.

Y así de rápido llegamos a las esperadas pero también temidas maturas… en estos últimos meses hemos demostrado realmente nuestro apoyo y ayuda mutua, en fin… el verdadero valor de nuestra amistad, para que todos pudieran hoy estar aquí presentes. La promo no se encuentra hoy completa, pero ellos saben que están en nuestros corazones y que son parte de esta gran familia.

No se puede dar un discurso sin agradecer, especialmente, a todas las personas que influyeron en nosotros y,  por supuesto, a Dios por darnos las fuerzas suficientes para poder superar este reto, en aquellos momentos que quisimos rendirnos. Gracias a todos los profesores pacientes y preocupados…gracias, porque mientras íbamos haciéndonos más responsables e independientes, nos dieron su apoyo; gracias por buscar obtener lo mejor de nosotros y enseñarnos lo que somos capaces de hacer.  Porque es difícil, a veces, poder dirigirse a un profesor como un amigo, y sin embargo, aquí, muchos,  podíamos contar con nuestros profesores. Nosotros les debemos una formación completa de la cual podemos nos sentimos orgullosos: ¡somos del Austriaco!

Y un agradecimiento especial a nuestros valientes papás, quienes nos acompañaron en los desvelos, estrés y también en las victorias que obtuvimos durante todos los años del colegio. ¡Papás, felicidades, ustedes también se graduaron! ¿Quién no aprendió en estas últimas semanas más de Historia del Arte y un poquito más de nosotros como hijos?  En este momento culmina una parte de su misión y un sueño por ver mejores personas trabajando por un futuro mejor. ¡Gracias por creer en nosotros!

Y a nuestra querida Promo: sabemos que somos dos los que estamos representando a una promoción, pero en estas palabras se encuentran 38 voces; gracias por ser lo que son, nunca creímos que nos llegaríamos a unir y querer tanto…cada uno queda de alguna manera en nuestro corazón, y es que amigos como ustedes,  ¡son difíciles de encontrar!

Como dice la canción, “hoy la maleta del colegio estamos dejando, y hoy nuestros vestidos son elegantes y de pronto créanlo o no… nos estamos graduando”. Hoy Guatemala recibe jóvenes dispuestos a dar lo mejor de sí, por un futuro mejor para las próximas generaciones. Muchos sentimos el compromiso de trabajar, con entrega y pasión, como nos enseñaron en el colegio, por ver un país diferente.  Quién sabe… quizá haya entre nosotros un futuro Presidente de la República.

Y aunque muchos estaremos a kilómetros de distancia, recuerden que hay algo que nos va a unir para siempre, y no sólo es el hecho de pertenecer a la mejor promoción del colegio, sino también este sentimiento de que una parte de nosotros se va en cada uno de estos 38 corazones, 38 personas, 38 hermanos…que nunca olvidaremos!