| Buenos
días, a)
Excelentísimo embajador de la República de Austria, en México, Dr.
Werner Druml.
b) Señor Viceministro de Educación de la República de Austria,
Lic. Wolfgang Stelzmüller.
c) Señor Cónsul Honorario de Austria, Dr. Manuel Cáceres.
d) Director General, Lic. Friedrich Baaz,
e) Directora Técnica, profesora Mónica de Gavarrete,
f) miembros del Claustro de maestros,
g) padres de familia,
h) amigos que nos honran con su presencia,
i) compañeros graduandos.
Hace 14 años un
grupo de niños inquietos comenzaron un sueño que el día de hoy se
está haciendo realidad. 41 alumnos lo culminamos; algunos tomaron
otros caminos, pero afirmo con convicción, que no es necesario
vestir esta toga para ser parte de nuestra promoción y de nuestros
corazones.
En este tiempo
hemos tenido sueños e ilusiones, que con el paso de los años nos
generaron alegrías, al momento de alcanzar nuestras metas; pero
también tristezas, cuando no lo logramos; sin embargo, estas
experiencias nos ayudaron a crecer como personas.
Todo esto nos ha
permitido tener la satisfacción y la seguridad que seremos unos
ciudadanos útiles para nuestra Guatemala.
Hoy dejamos
físicamente nuestro colegio, pero nuestro corazón, nuestra infancia,
adolescencia e innumerables momentos especiales que compartimos
permanecerán por siempre en nuestros recuerdos de estudiantes del
Instituto Austriaco Guatemalteco. Momentos tales como el partido
del último día de clases en el cual demostramos el talento deportivo
al ganarles a los maestros; el viaje a Austria en 6to. Primaria en
el cual a pesar de ser unos niños y no conocer mucho acerca de la
vida conocimos y fortalecimos nuestra amistad al estar lejos de
nuestros padres; y por ultimo el “plan night fox” para el robo del
árbol de mayo una noche llena de emociones y sentimientos
encontrados.
A mis compañeros y
amigos, quiero decirles que este no es el final, ya que nuestra
amistad es irreemplazable e incomparable. Fue creciendo tanto, al
punto que no importaba si estábamos en bikini en los Cayos, en
vestido de fiesta en maturaball o en pijama en semana rural, porque
todas esas vivencias nos permitieron conocernos, aceptarnos y
valorarnos.
Este es el primer
día del resto de nuestra vida. Sepan aprovechar sus conocimientos y
sus valores; confíen en ustedes mismos y nunca se den por vencidos.
No se olviden quiénes son y lo que valen como personas.
El tiempo en estas
últimas semanas se nos escurrió entre las manos, volando entre
maturas y temarios. A pesar de que no pudimos compartir como de
costumbre en los recreos, descubrimos otra faceta de la amistad, al
apoyarnos, animarnos, repasar los contenidos y darnos esa palabra de
aliento antes de entrar al salón a presentar nuestro examen. Esto
solo nos demostró el cariño que nos llegamos a tener y lo mucho que
nos vamos a extrañar.
Para convertirnos
en las personas y estudiantes que hoy somos necesitamos de la ayuda
de nuestros maestros. A ustedes les agradecemos por sus enseñanzas y
consejos, por sus exigencias que en algunos momentos nos inquietaron,
pero que hoy entendemos y agradecemos al haber ayudado a consolidar
nuestra formación académica con disciplina y forjando nuestro
carácter de estudiantes.
A nuestros padres y
familiares, gracias por el esfuerzo, apoyo y confianza que tuvieron
en nosotros. Gracias por habernos dado la oportunidad de estudiar en
este colegio y por haber vivido junto a nosotros nuestros triunfos y
fracasos; hoy celebramos el primer triunfo de nuestra vida, que es
también el de ustedes.
Le agradezco a Dios
por habernos guiado siempre en el camino y por permitirnos alcanzar
la meta.
Queridos amigos,
hoy salimos al mundo; demostremos a partir de hoy que somos ex
alumnos del Instituto Austriaco Guatemalteco; pongamos como siempre,
muy en alto su nombre. Sintámonos orgullosos y afortunados de haber
formado parte de la promoción de los años de oro de nuestro colegio,
año en el cual recibió importantes condecoraciones como la orden del
quetzal, y algunos alumnos de la promoción posaron para la portada
de Prensa Libre en representación de nuestro colegio.
Aunque la vida nos
lleve por distintos caminos no importa dónde nos encontremos,
siempre tendrán un lugar muy especial en mi corazón.
El día de hoy
cambian nuestras vidas, comienza nuestro futuro, pero no cambiara
nuestro pasado, las experiencias y lo más importante nuestros amigos.
Pienso que no es tiempo de decir adiós, es tiempo de volar, de soñar
en grande, de terminar de descubrir quiénes somos y lo que queremos
llegar a ser.
Me enorgullece
presentarles a la promoción XLIV del Instituto Austriaco
Guatemalteco, felicidades compañeros y amigos, les deseo una vida
llena de alegría, amor y éxito.
Y recuerden…. “a
un amigo no se puede olvidar y a los amigos nada los separará”
Gracias |