Excelentísima Sra. Embajadora de la República Federal de Austria
Honorable Vice-Ministro del Ministerio de Educación de Austria
Representantes del Ministerio de Educación de Guatemala
Señor Director General y miembros de la Dirección
Personal Docente
Padres de familia, compañeros y público en general
Parece que fue ayer
que un grupo de preescolares emprendíamos un nuevo camino. Arenita
fina, trocitos y plasticina formaron la base del camino. Cuadernos,
amores y borratintas nos llevaron de la niñez a la adolescencia.
Catorce años después, podemos decir con satisfacción que hemos
culminado esta etapa de nuestras vidas.
El camino que
alguna vez nos pareció eterno, es ahora un recuerdo, pero llegamos a
la meta cargados de conocimientos, valores y experiencias que nos
acompañarán siempre. Esta etapa no la vivimos solos, pues tuvimos
guías, apoyo y cariño incondicional. Nuestros padres, maestros y
compañeros fueron una luz perenne a lo largo del camino. Cuando
creímos que no podíamos nos tendieron la mano, cuando creyeron que
no podíamos, los sorprendimos.
Los mentores
marcaron nuestros cuadernos con correcciones y dejaron huella en
nuestros corazones por su paciencia y dedicación.
La mano de nuestros
padres nos ha guiado a lo largo del camino. Sin sus cuidados,
cariño y orientación, no seríamos lo que somos.
Los amigos, si bien
es cierto que acortan las penas y alargan las alegrías, reconocemos
también que acortan el tiempo y alargan la compañía. Gracias por
sonreír siempre, aún cuando las cosas no iban bien.
Algunos de nuestros
compañeros, amigos, no están presentes en este momento. Buscaron
nuevos horizontes, pero las vivencias tenidas, estarán siempre
grabadas en nuestra memoria. Lo que hace a un compañero miembro de
esta promoción no es el acto de graduación, es el esfuerzo y el
tiempo compartido, las risas, las lágrimas, las excursiones,
clósets quemados y refacciones robadas.
Estos fueron
catorce años de deberes, exámenes y citaciones, a pesar de estas
distracciones hemos formado valores que llevaremos a lo largo de
nuestras vidas
Padres y maestros:
GRACIAS, quedamos en deuda ante ustedes y ante la sociedad. Es
nuestro deber proyectarnos como seres pensantes y con valores
sociales al servicio de nuestra patria Guatemala.
Agradecemos al
gobierno de la República de Austria su apoyo, que nos ha permitido
el acceso a una educación bicultural.
Esto no es el
final, es el inicio. Es hoy, que este grupo de bachilleres emprende
otros caminos. La vida no volverá a ser igual, los caminos serán
diferentes, pero el DETECTOR DE METAL nunca morirá. |